Recorre la vivienda con esta lista, una habitación cada vez. Hazlo dos veces:
una de día y otra de noche con las luces como estén normalmente. Al terminar, elige tres
cosas y resuélvelas esta semana. Tres bien hechas valen más que quince pendientes.
Cómo usar esta lista
Recórrela en dos momentos distintos: una vez de día y otra de noche, con las luces como
estén normalmente. Muchas cosas solo se ven en uno de los dos momentos. Y hazla, si puedes,
acompañando a la persona mientras hace su recorrido habitual, no sola: te enseñará dónde se
apoya y dónde duda, que es la información que de verdad vale.
No hace falta resolverlo todo. Marca, prioriza tres cosas y empieza por ahí.
Entrada y recibidor
- Hay un sitio firme donde apoyarse para calzarse y descalzarse (una silla estable, no un
taburete que se mueva).
- El felpudo está fijado al suelo o retirado. Los felpudos sueltos son de los tropiezos
más frecuentes.
- El interruptor está al alcance nada más entrar, sin cruzar la habitación a oscuras.
- No hay escalón de entrada sin marcar; si lo hay, tiene una franja de color que lo hace
visible.
- Las llaves y el móvil tienen un sitio fijo y visible.
Pasillos
- El pasillo está despejado: nada de cajas, muebles estrechos ni zapatos por el suelo.
- Las alfombras de pasillo están fijadas con cinta de doble cara o retiradas.
- Ningún cable cruza la zona de paso.
- Hay luz suficiente de noche: una luz con sensor a media altura cada pocos metros.
- Si el pasillo es largo, hay algún punto de apoyo intermedio (una consola firme, un
pasamanos).
Salón
- El sillón habitual tiene la altura correcta: sentado, con los pies en el suelo, las
rodillas quedan en ángulo recto y no más altas que las caderas.
- El sillón tiene reposabrazos firmes para impulsarse al levantarse.
- Hay un camino despejado del sillón a la puerta, sin rodear una mesa baja.
- La mesa de centro no está justo en la línea de paso.
- El mando, el teléfono y un vaso de agua están al alcance sin levantarse.
- Hay una lámpara que se enciende desde el sillón.
Cocina
- Lo que se usa a diario está entre la altura de la cadera y la del hombro: nada de
subirse a una silla ni agacharse al fondo de un armario bajo.
- No hay ninguna banqueta o silla usada como escalera.
- El suelo no resbala; si hay alfombrilla delante del fregadero, tiene base de goma.
- Hay un lugar donde apoyar la olla caliente cerca de los fuegos, sin cruzar la cocina
con ella en las manos.
- Los líquidos derramados se recogen al momento (un rollo de papel a la vista ayuda más
de lo que parece).
Baño
- Hay una barra de apoyo en la entrada de la ducha, a la altura del hombro.
- Hay una barra junto al inodoro, a unos 70-75 cm del suelo.
- Hay superficie antideslizante dentro del plato o la bañera.
- Hay una alfombra estable, con base de goma, donde se sale mojado.
- Hay un asiento dentro de la ducha, o sitio para ponerlo.
- El inodoro está a una altura cómoda; si no, hay elevador.
- La toalla se alcanza desde dentro de la ducha, sin salir a buscarla.
- Hay luz nocturna con sensor.
- La puerta se puede abrir desde fuera en caso de necesidad.
Dormitorio
- La cama está a la altura correcta: sentado en el borde, los pies apoyan en el suelo y
las rodillas quedan en ángulo recto.
- Hay un punto de apoyo para incorporarse (una barandilla, un asidero, un mueble firme).
- El interruptor o una lámpara se alcanzan desde la cama sin levantarse.
- Hay luz de suelo con sensor que se enciende al poner el pie.
- No hay alfombra suelta junto a la cama, que es justo donde se pisa medio dormido.
- El camino de la cama al baño está despejado y lo suficientemente iluminado.
- Las zapatillas están siempre en el mismo sitio, y son cerradas y con suela de goma.
- El teléfono o el botón de aviso están al alcance desde la cama.
Escaleras (si las hay)
- Hay pasamanos continuo, y a ser posible a los dos lados.
- El pasamanos empieza antes del primer escalón y termina después del último.
- Todos los peldaños están bien iluminados, con interruptor arriba y abajo.
- El borde del primer y del último peldaño está marcado con color contrastado.
- No hay nada almacenado en los escalones.
- La moqueta o el revestimiento están bien sujetos, sin bordes levantados.
En toda la casa
- Hay una forma de pedir ayuda desde cualquier habitación (botón de aviso, teléfono
inalámbrico, móvil encima).
- Alguien de la familia tiene una llave de casa.
- Los teléfonos importantes están escritos en grande y a la vista.
- La revisión de la vista y del oído está al día: influyen en el equilibrio mucho más de
lo que se suele pensar.
- La medicación está revisada. Algunos fármacos —sedantes, hipotensores, ciertos
antidepresivos— afectan al equilibrio, y merece la pena comentarlo en la próxima cita
de atención primaria.